Un test de concepto es una herramienta de investigación de mercado que se utiliza para evaluar la viabilidad y aceptación de la idea sobre un producto o servicio en fase de diseño, en fase conceptual. El objetivo de un test de concepto es determinar si la idea propuesta es atractiva y viable para el mercado antes de invertir tiempo y recursos en su desarrollo.
Un test de concepto suele presentar una descripción detallada del producto o servicio y se utiliza para medir la reacción del mercado a esta descripción. Las respuestas de los consumidores se utilizan para evaluar la viabilidad y aceptación de la idea y para identificar posibles áreas de mejora.
Por lo general, un test de concepto se realiza mediante una encuesta, una entrevista o un grupo de discusión con un grupo representativo de consumidores que puedan proporcionar opiniones relevantes sobre el producto o servicio en cuestión. Los resultados del test de concepto pueden ser muy útiles para ayudar a ajustar el concepto del producto o servicio y mejorar su viabilidad y aceptación en el mercado.
En resumen, un test de concepto es una herramienta útil para evaluar la aceptación de una idea de producto o servicio en fase de diseño, antes de invertir recursos significativos en su desarrollo.
